Estamos obsesionados consaber más ycrear los mejores juguetes.

Nuestro objetivo es ayudar a cada padre/madre a sentirse seguro. Nuestros juguetes han sido diseñados por expertos en el desarrollo infantil y sintetizados a su forma más simple y pura para así convertirlos exactamente en lo que los niños necesitan en cada etapa.

Jugar con objetivo

Nuestra historia

La historia de Lovevery empezó con Jessica, Rod y una idea.

Jessica: apasionada por dar a los bebés el mejor y más sano comienzo en la vida. Como socia fundadora, ayudó a convertir Happy Family en una de las principales empresas de alimentos ecológicos para bebés. Segura de que estaba dando a sus bebés la mejor alimentación, empezó a sentir curiosidad acerca de lo que sucedía en los cerebritos de sus tres hijos.

Rod: Fundador de compañías y movimientos con impacto social y ambiental. Sabia cómo hacerlo para que las cosas sucedieran y dieran resultados. ¡Mientras tanto, Rod experimentaba la paternidad por partida doble con sus gemelos!

Hace muchos años que Jessica y Rod se conocen, confían el uno en el otro, y se respetan. Rob está casado con Andrea, la mejor amiga de toda la vida de Jessica.

La idea detrás de Lovevery empezó después que Jessica se leyese una disertación doctoral titulada Resultados de la investigación actual sobre el desarrollo neurológico de los bebés. (Qué empollona, ¿verdad?)

Con la lectura del estudio, Jessica aprendió que el cerebro humano tiene unos 100.000 millones de células nerviosas, todas ellas presentes al nacer, pero con pocos vínculos entre sí. El cerebro de los bebés se desarrolla a partir de la construcción de una compleja red de comunicación. La estructura de la red se forma gracias a las experiencias que los niños tienen en los primeros tres años de vida. La investigación reveló que cuanto más se expone a los bebés al funcionamiento del mundo, más se enriquecen esas redes neuronales. Jessica se dio cuenta de que las experiencias de desarrollo temprano no se producen por sí solas, sino que hay que crearlas.

Jessica quería compartir lo que había aprendido con otros padres. Eso fue lo que le dio la idea de crear una segunda empresa para bebés, esta vez centrada en el desarrollo del cerebro. Lo difícil sería llevar esa idea a la realidad, necesitaría ayuda. En el momento en que Rod dijo que cofundaría la empresa, ¡todo se hizo realidad!

Jessica y Rod crearon Lovevery, una empresa que ofrece productos e información que ayudan a crear experiencias de desarrollo en la vida de los nuevos bebés y sus familias. Lovevery ayuda a los padres a sentirse seguros de que están dando a sus pequeños justo lo que quieren y necesitan en cada momento.